Por Francisco Javier Valdiviezo Cruz.
Ottawa, 12 de marzo de 2026

Canadá ya calienta motores para uno de los mayores espectáculos deportivos del planeta. Como coanfitrión del Mundial de la FIFA 2026™, junto con Estados Unidos y México, el país se alista para recibir a millones de visitantes en un torneo que no solo promete goles y emoción, sino también un despliegue de diversidad cultural, hospitalidad y cooperación internacional sin precedentes.
Entre el 11 de junio y el 19 de julio de 2026, las ciudades de Toronto y Vancouver serán escenario de 13 partidos del campeonato, en los que competirán selecciones de todos los continentes. Alemania, Bélgica, Croacia, Senegal, Australia, Egipto y Suiza, entre otras potencias futbolísticas, ya tienen cita confirmada en suelo canadiense, lo que anticipa una auténtica fiesta global.
Un Mundial que va más allá del deporte
Para Canadá, el Mundial 2026 representa mucho más que fútbol. Es una vitrina internacional para mostrar su identidad multicultural y su capacidad organizativa. “Este evento histórico unirá a aficionados, equipos y comunidades de todos los rincones del mundo”, afirmó Adam van Koeverden, secretario de Estado para el Deporte y sherpa canadiense ante la FIFA.
Según el gobierno, el impacto económico será significativo: cerca de 25.000 empleos y una inyección estimada de 2.000 millones de dólares canadienses para la economía nacional.
La experiencia no es nueva para el país. Canadá ya demostró su músculo organizativo al albergar la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2015, los Juegos Olímpicos de Invierno de 2010 y los Juegos Panamericanos de 2015. Sin embargo, el Mundial masculino de 2026 eleva la apuesta a una escala inédita.
La clave invisible: migración y fronteras
Detrás del espectáculo deportivo, hay un reto menos visible pero crucial: la gestión migratoria. Inmigración, Refugiados y Ciudadanía de Canadá (IRCC) trabaja estrechamente con la FIFA y otras agencias federales para garantizar que atletas, delegaciones, voluntarios y aficionados puedan ingresar al país de forma segura, ordenada y eficiente.
Las autoridades han sido claras: un boleto para el Mundial no es un boleto de entrada a Canadá. La mayoría de los visitantes necesitará una visa o una autorización electrónica de viaje (eTA), incluso para hacer tránsito por el país. Por ello, el gobierno insta a los aficionados a iniciar sus trámites con antelación, especialmente a quienes viajarán desde países como Ghana, Panamá, Catar, Costa de Marfil o Egipto.
“Queremos un evento de clase mundial, pero es fundamental que los visitantes se preparen con tiempo”, advirtió la ministra de Inmigración, Lena Metlege Diab. “Solicitar los documentos necesarios con anticipación evitará contratiempos y permitirá disfrutar plenamente de esta celebración única”.
Cooperación continental para un torneo histórico
Con 48 selecciones nacionales y millones de espectadores esperados, el Mundial 2026 será el más grande de la historia. En respuesta, Canadá, Estados Unidos y México han intensificado su cooperación en gestión fronteriza, transporte y seguridad, con el objetivo de facilitar el movimiento fluido de personas entre los tres países anfitriones.
Para Toronto y Vancouver, el torneo promete un impulso extraordinario al turismo, la hotelería y los comercios locales. Se espera que cientos de miles de visitantes transformen ambas ciudades en auténticos epicentros del fútbol mundial, con un ambiente festivo que trascenderá los estadios.
Cuenta regresiva
A poco más de un año del pitazo inicial, Canadá se proyecta como un anfitrión clave de un Mundial que marcará época. Entre la pasión por el fútbol, el desafío logístico y la oportunidad económica, el país apuesta por dejar una huella duradera.
El mensaje oficial es claro: el Mundial 2026 será una fiesta global, pero para vivirla en Canadá hay que prepararse desde ahora. Porque, en esta ocasión, el camino al estadio empieza mucho antes de cruzar la frontera.
Crédito fotográfico: NDTV Sports