Por Francisco Javier Valdiviezo Cruz
Yellowknife, 12 de marzo de 2026

El primer ministro de Canadá, Mark Carney, presentó este jueves un ambicioso plan de inversiones superiores a 40,000 millones de dólares para fortalecer la defensa, la infraestructura y el desarrollo económico del Norte y el Ártico canadiense.
El anuncio fue realizado en Yellowknife, en medio de crecientes preocupaciones por la seguridad en la región ártica, el cambio climático y el creciente interés geopolítico de grandes potencias por esta zona estratégica.
Según el gobierno federal, el plan contempla más de 35,000 millones de dólares en inversiones públicas, además de proyectos de infraestructura y desarrollo valorados en alrededor de 10.000 millones de dólares.
Defensa y soberanía en el Ártico
Una de las prioridades del plan es reforzar la presencia militar canadiense en el norte del país. Para ello, el gobierno invertirá 32,000 millones de dólares en instalaciones operativas avanzadas en ciudades como Yellowknife, Inuvik e Iqaluit, así como en la base aérea 5 Wing Goose Bay.
Estas mejoras permitirán a las Canadian Armed Forces operar con mayor autonomía en el Ártico, fortaleciendo la soberanía canadiense y apoyando también los compromisos del país con la NATO y el sistema de defensa continental NORAD.
Además, se crearán dos nuevos centros de apoyo operacional en el norte, ubicados en Whitehorse y Resolute, así como nodos operativos adicionales en Cambridge Bay y Rankin Inlet, con una inversión de 2.670 millones de dólares para facilitar despliegues militares durante todo el año.
Infraestructura y conectividad
El plan también prevé 294 millones de dólares para modernizar aeropuertos en el Ártico, incluyendo mejoras en los aeropuertos de Rankin Inlet e Inuvik, lo que permitirá recibir aeronaves de mayor tamaño y mejorar la conectividad entre las comunidades del norte y el resto del país.
En paralelo, el gobierno enviará varios grandes proyectos de infraestructura a la oficina federal encargada de supervisar iniciativas estratégicas.
Entre ellos destaca la autopista del valle del Mackenzie, una carretera de aproximadamente 800 kilómetros que conectará Yellowknife con Inuvik y facilitará el acceso permanente a comunidades indígenas y remotas del norte.
Otro proyecto clave es el desarrollo del puerto y la carretera de Grays Bay, que establecería la primera conexión terrestre de Canadá con un puerto de aguas profundas en el océano Ártico, permitiendo transportar minerales estratégicos hacia los mercados internacionales.
Energía y recursos naturales
El plan incluye también la expansión del proyecto hidroeléctrico Taltson, que agregará 60 megavatios de capacidad energética y duplicará el potencial hidroeléctrico de los Territorios del Noroeste, beneficiando a cerca del 70 % de sus residentes.
El gobierno considera que estas iniciativas permitirán desarrollar recursos minerales estratégicos como cobre, oro y zinc, además de impulsar corredores comerciales que conecten el norte canadiense con nuevos mercados globales.
Un nuevo enfoque para el Norte
Durante el anuncio, Carney afirmó que el proyecto busca marcar un cambio estratégico en la política del país hacia el Ártico.
“Después de décadas de inversiones limitadas y fragmentadas, nuestro gobierno está actuando con la ambición que esta vasta región y sus pueblos merecen”, declaró el primer ministro.
El ministro de Defensa, David J. McGuinty, señaló que las inversiones reforzarán la capacidad de Canadá para defender su soberanía en el Ártico y responder a nuevas amenazas.
Por su parte, el ministro de Energía y Recursos Naturales, Tim Hodgson, destacó que la región ártica alberga importantes reservas de recursos críticos y energéticos, lo que la convierte en un elemento clave para el futuro económico del país.
El gobierno también subrayó que el plan se desarrollará en colaboración con los territorios del norte y con comunidades indígenas, que suman alrededor de 140,000 habitantes en la región.
Con esta estrategia, Ottawa busca reforzar su presencia en el Ártico, impulsar el desarrollo económico y garantizar la seguridad en una región cada vez más relevante en el escenario geopolítico mundial.
Crédito fotográfico: Toronto Star