Por Francisco Javier Valdiviezo Cruz
Ottawa, 12 de marzo de 2026

El gobierno de Canadá anunció este jueves un paquete de ayuda humanitaria superior a 37,7 millones de dólares destinado a responder a la creciente crisis humanitaria en Líbano, agravada por el conflicto en curso entre Hezbollah e Israel.
La ayuda fue presentada por la ministra de Asuntos Exteriores, Anita Anand, y el secretario de Estado para Desarrollo Internacional, Randeep Sarai, acompañados por varios parlamentarios federales.
Según el gobierno canadiense, la escalada de violencia ha provocado desplazamientos masivos de población, interrupciones en los mercados y un aumento de la inseguridad alimentaria, lo que ha generado necesidades urgentes de alimentos, refugio, agua potable y atención médica.
Ayuda para necesidades urgentes
El financiamiento será canalizado a través de socios humanitarios con experiencia, entre ellos agencias de la Organización de las Naciones Unidas, la Cruz Roja y diversas organizaciones no gubernamentales, con el objetivo de garantizar que la asistencia llegue a las comunidades más afectadas.
Los recursos permitirán proporcionar alimentos, servicios médicos y de salud, refugio de emergencia, agua limpia y suministros esenciales para miles de personas afectadas por la violencia.
De acuerdo con Ottawa, los recientes enfrentamientos también han afectado gravemente al sistema sanitario en varias zonas del país. Ataques contra trabajadores de la salud y ambulancias, así como daños a instalaciones médicas, han obligado al cierre de hospitales y centros de atención primaria debido a evacuaciones y problemas de seguridad.
Llamado a proteger a los civiles
La ministra Anand reiteró el llamado de Canadá a todas las partes involucradas en el conflicto para que respeten el derecho internacional humanitario y protejan a la población civil.
“Canadá se solidariza con el pueblo libanés. A medida que la violencia desplaza a familias y perturba los servicios esenciales, las necesidades humanitarias siguen creciendo”, afirmó la ministra.
Por su parte, Sarai advirtió que la crisis se está agravando rápidamente. “La rápida escalada de la crisis en Líbano es profundamente preocupante y las necesidades humanitarias se vuelven más urgentes cada día”, señaló.
Estabilidad en la frontera
El gobierno canadiense también reiteró su postura de que el desarme de Hezbollah, en línea con la posición del gobierno libanés, es el camino más sostenible para estabilizar la frontera entre Israel y Líbano y permitir el retorno seguro de las personas desplazadas.
La ministra de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía, Lena Metlege Diab, subrayó que el conflicto está teniendo “un impacto devastador” en la población civil y destacó la importancia de garantizar el acceso a ayuda vital.
En la misma línea, el diputado por Laval–Les Îles, Fayçal El Khoury, recordó que Canadá ha sido históricamente un socio clave de Líbano en momentos de crisis.
El gobierno canadiense indicó que continuará monitoreando la situación sobre el terreno y trabajando con sus socios humanitarios para responder a las necesidades que sigan surgiendo en el país.
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